Todo menos invisible
- Vertientes

- 4 mar 2020
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Por: Flores Sánchez Felipe de Jesús
Elizabeth Moss deslumbra de forma impresionante y sorpresiva con su actuación en “Invisible Man” de Leigh Whannel; el inusitado regreso de Universal Pictures a sus monstruos del cine.
Si ha existido un proyecto que siempre nos ha dejado con la sensación de que pudo ser mucho más ese fue el de la familia de monstruos del estudio Universal; obviamente cuando llegaron a la gran pantalla en la década de los años 20 y teniendo una gran pausa desde los años 50 con uno que otro intento de resurrección; fueron un éxito mas que rotundo, eran los inicios del cine y una de las mejores sensaciones que nos puede regalar la gran pantalla es la de vivir gracias a las pericias de nuestros actores favoritos el sentimiento de terror y muerte inminente.
Los años pasaron, las emociones menguaron y los siguientes escenarios fílmicos no parecían mas que otra y otra repetición pero con mas bostezos y menos sorpresa que los anteriores, los grandes fenómenos que antes nos quitaron el sueño ahora nos lo regresaban, solo que con mayor tecnología y uno que otro salto provocado por el abuso de los jumpscares, el cine de terror y sobre todo el de Universal entro a un trance digno de su “Frankenstein” o a ser un taciturno y confundido cual hombre lobo en busca de dinero taquillero fresco con aroma a palomitas.
La esperanza renació dentro del estudio Universal cuando la compañía Blumhouse productions poso sus ojos sobre las míticas criaturas que tantas pesadillas pero sobre todo buenas ilusiones causaron en la audiencia; su espíritu independiente para poder ayudar a surgir producciones con bajo presupuesto y colocarlas como lideres dentro del género era algo digno de mencionar; Paranormal Activity, Insidius, The Purge; sus filmes del género tenían buena aceptación, efecto causado por sus buenas historias y rescate de promesas actorales.
Sin embargo el momento definitivo de este estudio llego cuando Get Out del entonces aún mas relacionado con la comedia que con los sustos Jordan Peele le otorgo al estudio la máxima gloria social en forma de premio de la academia, la receta secreta para el resurgir de los monstruos clásicos de Universal estaba en la mesa; la hada madrina seria nada mas y nada menos que el australiano Leigh Whannell que puso a la saga Insidious dentro del mapa con sus asombrosos y sopresivos guiones, el reto era hacer del “Hombre Invisible” algo mas que visible y escogió para ello a una portentosa exponente de la pantalla chica pero invisible aun para el cine Elisabeth Moss.
Cecilia (E. Moss) lejos de poder saborear los lujos y bonanzas que le dan el ser la pareja del prominente científico en el campo de la óptica Adrian Griffin (Oliver Jackson) vive una vida mucho más que complicada, es claramente víctima de alguna situación mas que extraña pero que muchas mujeres tienen que vivir en silencio, siendo casi invisibles para poder salir ilesas, sin embargo una noche dinamita todas sus opciones y de forma casi traumática Cecilia logra escapar de las garras de Adrian para poder intentar poco a poco reconstruir su vida.
Al llegar a vivir en una situación casi de refugiada al hogar de su fiel amigo James (A. Hodge) y su hija menor, Cecilia recibe una noticia que va a lograr menguar su angustia, en un hecho inédito su ex novio Adrian decidió terminar con su vida; el apoyo de su hermana Alice (H. Dyer) y de James esta siendo mas que clave en su nueva etapa del vivir; incluso al llegarle la notificación de que resulto beneficiada con un fideicomiso de parte de su ex pareja; todo parece resurgir pero la zozobra no deja de visitar la mente de la taciturna Cecilia, sobre todo al sentirse vigilada, incómoda e incluso acechada pero la única constante es la ausencia dentro de su nuevo ambiente hogareño.
¿Que podría estar mal dentro de la nueva vida de Cecilia?
Este reinicio bastante afortunado del llamado “Dark Universe” es responsabilidad sin duda del gran trabajo tanto en dirección como de guion del australiano Leigh Whannell, no es casualidad el por que se le confirió la responsabilidad de llevar a buen puerto el reinicio de los monstruos de Universal.
El autor de los guiones de la saga Insidious no solo retoma sus elementos fundamentales que hicieron se anotara en el mapa dentro del cine de terror, retoma elementos también de la vieja escuela y hace que todas las sensaciones sean mas que autenticas, si bien se cae un poco la labor el ultimo acto, es de notar las muchas referencias a Román Polanski y el famoso juego del “Terror que no podemos ver”; mismo que se disfruto a mares en filmes como “Rosemary`s Baby”, sobre todo el enfoque de situaciones actuales como en este caso es claramente el maltrato y abuso de poder en las relaciones interpersonales.
Con estrella propia podemos destacar la actuación de la siempre doliente Elisabeth Moss (El cuento de la criada), para la angelina esta fue su primera oportunidad en un proyecto protagónico en el cine, sin duda no solo demostró que esos grammy que ha ganado son por su poderosa habilidad histrionica, sino que se adapto y entendió a la perfección el trabajo de Whannell, haciéndola de forma inusitada la primer scream queen de este naciente 2020; esperemos esta sea una constante en su nueva aventura dentro de la gran pantalla.
Otro de los puntos mas importantes de “The Invisible Man” es el trabajo en cámaras y producción de Stefan Duscio, su trabajo con los planos abiertos son claves para que el miedo pueda penetrar en cada momento dentro de nuestros sentidos, insisto que se notan las claras referencias al cine de Polanski; el terror que mas paraliza es que no puedes ver, pero puedes sentir, todo ademas aderezado con el BSO del alumno de Hans Zimmer, Benjamin Wallfisch; los detalles técnicos son un punto poderoso de esta nueva adaptación de la obra de H.G. Wells.
“The Invisible Man” de Leigh Whannell con una brillante Elisabeth Moss acompañada ademas de Oliver Jackson, Story Reid, Harriet Dyer y Aldis Hodge no solo marca el inicio de la saga del Dark Universe del estudio Blumhouse con el alivio y sonrisa de Universal, es una propuesta sorpresiva, que gracias a la gran dirección de Whannell y la sufriente Moss nos llevara al abismo de sentir el terror real de no saber que esperar del hombre invisible, sino que nos hace pensar y soñar con que al fin los monstruos clásicos tendrán el universo cinematográfico que tanto merecen.




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